El descanso nocturno
La gente que no duerme bien debe saber que existe solución para todos los trastornos del sueño, que mejora significativamente su calidad de vida.

Silvia Ojanguren | EL UNIVERSAL 22 MAY 2012 | 09:44 Bookmark and Share

La frase “dormir como bebé” tiene mucho sentido cuando se piensa en un sueño reparador, pues la ciencia ha demostrado que con la edad, cambios físicos y hormonales su cantidad y calidad disminuye.

En palabras del doctor Reyes Haro Valencia, coordinador de la Clínica del Sueño de la UNAM, los trastornos del sueño afectan el dormir y pueden producir dificultad para conciliarlo, así como despertares continuos o dormir en momentos y condiciones inadecuadas.
Sueños del pasado

En el caso del adulto mayor cambia el sueño, la gente se acuesta más temprano y se despierta más temprano de lo que solía hacer. Durante el día duerme siestas breves y pasa mucho tiempo en cama, eso a la larga hace que se altere su sueño.

La amenaza es el insomnio, uno de los trastornos más frecuentes en el anciano y la queja principal es la dificultad para dormir, despertares frecuentes, sensación de sueño no restaurador, “aumenta la expresión del sueño ligero y disminuye el sueño profundo, que es el que nos mantiene descansados”, dice.

Cerca de 47% de las mujeres sufre trastornos del sueño durante el climaterio por los cambios en los niveles de estrógenos, que impactan el cerebro y áreas relacionadas con el sueño, según datos de la Junta Directiva de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).

Asunto de todos

Hasta 40% de la población geriátrica tiene un trastorno de sueño, 60% lo ha tenido eventualmente y 40% lo presenta de manera crónica. Es decir, cerca de la mitad de las personas de edad avanzada presenta algunos de los trastornos del sueño conocidos, y el más importante de ellos es el insomnio.

El experto de la UNAM indica: “Un trastorno del sueño no atendido disminuye la expectativa de vida y aumenta el riesgo de padecer otras enfermedades, además de que modifica el estado de alerta durante el día y hay mayor riesgo de accidentes”.

Pero se debe aclarar que “no hay una relación descrita entre un trastorno del sueño y el desarrollo posterior del Alzheimer, lo que sí sabemos es que se confunden mucho los síntomas de uno y otro, una persona con trastornos del sueño tiene problemas de memoria y de atención, que es uno de los síntomas típicos de la demencia”.

Existen terapias exitosas para los viejos, como la fitoterapia, medicamentos hechos a base de plantas medicinales que no modifican la estructura del sueño, no producen adicción, no mantienen cansado ni somnoliento al paciente al día siguiente y tienen un amplio perfil de seguridad.

Para el experto es importante mantener una adecuada higiene de sueño que consiste en modificar los malos hábitos.

Se recomienda establecer horarios para dormir, evitar consumo excesivo de líquidos y alimentos antes de acostarse, no consumir medicamentos de acción central que produzcan dependencia, dormir en las mejores condiciones posibles, evitar dormir con estímulos que aumenten el estado de alerta, revisar la superficie y la ropa de cama que están usando.