Siete personas murieron ayer en un tiroteo ocurrido en un templo sij ubicado en Oak Creek, cerca de Milwaukee, incluido el supuesto atacante, informó la policía del estado de Wisconsin. Al menos tres personas resultaron heridas en el sangriento hecho, registrado a poco más de quince días de la masacre en un cine en Aurora, Colorado, donde perecieron 12 personas.
En conferencia de prensa, el jefe de policía de Oak Creek, John Edwards, no dio a conocer el nombre del sospechoso o un posible móvil del ataque. El oficial informó que el FBI encabezará la investigación porque el hecho está siendo considerado como un acto de “terrorismo doméstico”. Antes, el jefe de policía de la vecina localidad de Greenfield, Bradley Wentlandt, dijo que las autoridades recibieron una llamada para acudir al templo cuando docenas de personas estaban reunidas . Wentlandt dijo que un hombre recibió a tiros al primer agente que llegó, ésste respondió el ataque y lo mató. El oficial resultó herido y debió ser hospitalizado. El jefe policial informó que se hallaron cuatro muertos en del edificio y tres afuera, incluido el presunto agresor.
Sukhwindar Nagr, de Racine, narró que llamó al teléfono de su cuñado y le respondió un sacerdote del templo que le informó que le habían disparado a su familiar, junto con tres sacerdotes. Agregó que había mujeres y niños escondidos en armarios en el templo, dijo Nagr.
Reportan aumento de agresiones
Grupos defensores de los derechos de los sijs reportaron un aumento en las agresiones contra ellos desde los ataques terroristas a Estados Unidos del 2011. La Coalición Sij, con sede en Washington, reportó más de 700 incidentes desde ese entonces, que atribuyen al sentir antiislámico.
Los sijs tienen una religión diferente, pero sus largas barbas y turbantes hacen que los confundan con musulmanes. La mayoría vive en la India; pero en Estados Unidos hay unos 500 mil sijs, según los cálculos.
De acuerdo con la emisora local WISN, al momento del sangriento hecho había unos 100 creyentes en el templo. Oak Creek tiene una floreciente comunidad sij, con unos 400 miembros, indicó.
Otros reportes indicaban que los tiros se produjeron en medio de preparativos para un almuerzo comunitario de los fieles.
“Ataque coordinado”
Una de las tres personas que era atendida en el hospital es el presidente del templo, cuyo hijo declaró a la CNN que fue llamado al interior del recinto por un sacerdote, quien le dijo que su padre había sido herido. El sacerdote le aseguró que hubo “múltiples tiradores de ascendencia caucásica”, relató en su testimonio el hijo a CNN. El ataque estuvo “muy bien coordinado... no fue al azar” , añadió.
Hasta el cierre de esta edición se desconocía el nombre y los motivos del atacante.
En el exterior del templo se iba reuniendo cada vez más gente, a medida que trascendía la noticia del tiroteo. Muchos tenían parientes y amigos cuyos paraderos se desconocen.
En este marco, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó su profundo pesar por el tiroteo. “Michelle y yo nos vimos profundamente entristecidos al enterarnos del tiroteo que hoy trágicamente se cobró tantas vidas en Wisconsin”, dijo Obama en una declaración.
“Mientras lloramos estas pérdidas que tuvieron lugar en una casa de oraciones, recordamos cuánto enriquecieron a nuestro país los sijs, que son parte de nuestra amplia familia estadounidense”, aseveró Obama.
“En este momento difícil, Oak Creek debe saber que los estadounidenses los tenemos en nuestros pensamientos y oraciones, y que nuestro corazón está con las familias de los que murieron o resultaron heridos”, agregó Obama. Señaló que su gobierno proporcionará toda la ayuda necesaria a las autoridades que respondieron al incidente, así como en las investigaciones.