Y el sueño se cumplió. Londres 2012 quedará en el corazón, la mente y la historia del futbol mexicano. Aunque con tintes dramáticos en los últimos minutos, fue un marcador inobjetable y un juego rotundo contra la selección olímpica de Brasil, el tetracampeón del mundo en fútbol.
Los muchachos de Luis Fernando Tena lograron lo impensado, lo inimaginable, rompiendo con una historia llena de fracasos en "generaciones doradas" que se traducía en frustración por parte del aficionado mexicano que vive y goza este deporte, predilecto -muchas veces de forma injustificada- en el país.
Una generación que se sobrepuso a la adversidad, a un escándalo que hacía presagiar el peor escenario y ponía en la palestra de las críticas a su seleccionador, el "Flaco" Tena.
Lo de la Copa América –un escándalo con prostitutas ecuatorianas que fueron llevadas por algunos seleccionados a su hotel de concentración- es el único "prietito en el arroz", después de esto sólo triunfos y satisfacciones memorables que este sábado 11 de agosto ven coronado ese esfuerzo. Esa unión de grupo que caracterizó a este equipo con la obtención de esa medalla tan anhelada como inesperada.
En la historia, pero sobre todo en la mente y en el corazón del aficionado mexicano quedarán grabados los Giovanni, Fabián, Peralta, Aquino, "Chatón", Mier y Corona, por mencionar a algunos de los jugadores de este Tri histórico.
Bienvenido sea este triunfo olímpico sin objeción alguna para México. Seguir trabajando será la meta para los próximos años y para que este éxito no sea "llamarada de petate", sino la simiente de una historia distinta, que llene de satisfacciones a millones de personas, que con orgullo gritan "Viva México".