El Congreso argentino votará a más tardar en octubre próximo la reforma que rebajará de 18 a 16 años la edad para votar, una iniciativa del gobierno de la presidenta Cristina Fernández que ha provocado un debate nacional.
La nueva iniciativa legal comenzó a ser discutida la semana pasada en el Senado y se encamina a ser aprobada, ya que el oficialismo cuenta con mayoría de votos en la Cámara Alta y hay sectores de la oposición que respaldarán el proyecto.
En caso de ser aprobada, los adolescentes de 16 años podrían participar de las elecciones legislativas de 2013, en las que se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.
La reforma también prevé la autorización del voto para los extranjeros que cuentan con residencia permanente en Argentina, aunque este apartado ha sido menos discutido.
Pero hasta ahora, lo que ha polarizado el debate político en este país sudamericano es la desconfianza hacia el interés del gobierno de Fernández en el voto joven.
Según parte de la oposición, el oficialismo se dio cuenta de que ya perdió parte del caudal electoral que el año pasado permitió la reelección de la presidenta
Fernández con el 54 por ciento de los votos.
Por eso, afirman, ahora van en busca del voto de los jóvenes, aunque desde el gobierno advierten que el padrón sólo se incrementaría en 2.7 millones de electores y es “ridículo” pensar que todos van a votar en masa por el partido oficialista.
Además, no se puede dar por hecho que todos los jóvenes sufragarán, ya que en Argentina el voto es un derecho y una obligación, pero sólo en esta franja de edad de los 16 a los 18 años, será optativo.
La iniciativa fue presentada por el senador Aníbal Fernández, ex ministro de Seguridad y del Interior, quien argumentó que la idea es ampliar los derechos políticos y “constituir un nuevo paso en el proceso de construcción de mayor ciudadanía”.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, ya respaldó el proyecto al asegurar que “es razonable ir avanzando en la construcción de los derechos políticos de los jóvenes desde los 16 años".
Recordó que a los 13 años el adolescente ya tiene derechos, y a los 16 años puede disponer de su cuerpo siempre que no cometa actos nocivos contra sí mismo, por lo que la idea es avanzar con una capacidad progresiva.