A un año de la muerte de Gadhafi
Grupos de derechos humanos piden juzgar su asesinato

Agencia 20 OCT 2012 | 08:34 Bookmark and Share

Durante más de tres minutos del video, se puede ver una turba iracunda que empuja a Muammar Gadhafi de un lado a otro como si se tratara de un maniquí roto, lo golpean incesantemente. Su rostro y su cuerpo lucen ensangrentados, su cabello negro se ve alborotado. Su camisa desgarrada deja al descubierto el vientre prominente del hombre, de 69 años.

El teléfono en el que se grabaron estas escenas se enfoca en la mancha roja que se esparce por la espalda del dictador libio mientras alguien lo apuñala con una bayoneta.

No pasó mucho tiempo antes de que el video fuera publicado en internet y que las agencias noticiosas del mundo lo transmitieran. El levantamiento, inspirado por el derrocamiento de los regímenes en Egipto y Túnez, y que duró ocho meses, culminó el 20 de octubre de 2011.

Aún no existe una explicación oficial de la muerte de Gadhafi porque nunca se ha llevado a cabo una investigación formal, dijo Human Rights Watch, a través de un informe de 50 páginas en el que se detalla su muerte y los eventos que la ocasionaron.

El grupo de defensa de derechos ha obtenido los recuentos de testigos y ha examinado el material grabado en los celulares de algunas personas. Una de las imágenes más famosas captadas el día en que la muchedumbre atrapó a Gadhafi deja ver a un joven blandiendo triunfante una pistola dorada mientras la gente lo vitorea. La versión que los medios repiten es que el dictador recibió un disparo de su propia arma en la cabeza.

La muerte de Gadhafi y su caída en Libia es una historia dramática, a la que le falta una parte importante.

El grupo de defensa de derechos señala que los milicianos que atacaron a Gadhafi y capturaron, torturaron y mataron a sus seguidores posiblemente son culpables de crímenes de guerra ya que matar a alguien bajo custodia está penado por las leyes internacionales. HRW arremetió contra el actual gobierno de transición y lo acusó de no haber tomado medidas serias para investigar o juzgar a las milicias que se oponían a Gadhafi.